Cuando nos contactas, lo primero que hacemos es escuchar tu situación: cómo está tu empresa, qué te preocupa y qué plazos tienes encima. A partir de ahí te explicamos, con un lenguaje sencillo, qué opciones vemos y qué documentación necesitaremos revisar. No se trata de venderte un servicio, sino de comprobar si realmente podemos ayudarte y cómo hacerlo de la forma más útil para ti.